Pequeña crónica 1000 Kms (según los madrileños) I parte
La Asociacion de Motocicletas Clásicas de Valencia, MOCLAVA, celebró el pasado 2 de mayo la quinta edición de su demoledor rally "En un día 1000 Kms en Clásica", prueba que, por méritos propios, se ha convertido en un referente de la región levantina.

La salida, cerca de Cheste, a primerísima hora de la mañana, reunió a un buen grupo de amigos y viejos rockeros que, suponemos, apenas despiertos, se dirijieron con ganas hacia paisajes tan bucólicos como los Montes Universales, serranía de Albarracín y la cuenca alta del Tajo. Mucho después, el grupo regresaría a Sagunto, donde finalizaria este maratón motociclista a última hora del día.

La llamada de PAco Motos precipitó que, junto a varios amigos de Madrid (Antonio de Pinto, Julio y mi hijo Luis), acudieramos a su encuentro en el pequeño pero precioso pueblo de Beteta, provincia de Cuenca. Junto a Paco y el resto de participantes compartimos más de un centenar de kms en común, observando el buen rodar y experiencia de todo el grupo. Entre las máquinas participantes, destacar la bella Impala de Alberto, preparada para un próximo rally nocturno. Impresionante el roadbook y los relojes que llevaba preparados con esmero sobre el manillar. Su contemplación me hace añorar la década de los sesenta, años en los que, con mi Impala, participé en una veintena de pruebas de regularidad. Señalar igualmente la preciosa e impresionante ZXR Stinger del amigo Antonio Varenzuela, con aspecto de venir directamente de un BolD'or de hace veinte años,¡qué máquina!, por no hablar de la Guzzi V50 de otro amigo, una auténtica joya, ¡qué bien sonaba la bicilindrica italiana saliendo de las curvas!

Al llegar a Bronchales se hace una neutralización para descanso de máquinas y avituallamiento de los participantes. A la entrada del restaurante más de un comensal pensó que se trataba de la llegada de una excursión del Imserso. Pronto saldrían de su error al observar "la marcha" de los recién llegados... y es que "la juventud no es una étapa de la vida, sino un estado del espíritu", palabras de Sócrates. Que rápido pasa el tiempo cuando estás en buena compañía. En la tertulia que acompañó la generosa comida, infinidad de anécdotas contadas por sus protagonistas, viejas batallas de carreras y viajes, de máquinas y modelos que ya apenas existen salvo en nuestros corazones o en apasionados grupos de moteros como los amigos de MOCLAVA. Ganas nos dan de pasar más días con este ambiente único que ya apenas se respira en este mundillo. Sin duda iremos a La Bañeza a echar una mano o lo que haga falta. Grande sería volver a correr con estas máquinas, idea que a mi hijo no le paso desaparcibida... Si el bolsillo lo permite, sería bonito, algún día, volver a restaurar una bella clásica y hacerla correr.

Entre risas y alguna que otra copilla, nos dimos cuenta que nos habiamos quedado solos en el restaurante "Los Arcos" del que guardaremos, sin duda, gran recuerdo por su menú y simpatía. Era hora de continuar, quedaban todavía muchas curvas que tomar y muchos kilómetros por recorrer. Tras obserquiarnos la organización con unos originales cuadros nos hicimos las fotos de rigor que inmortalizaron este precioso encuentro motero justo antes de las siempre tristes despedidas. Nosotros hacia Madrid con el recuerdo de las horas pasadas en franca camaradería junto a unos amigos ante los cuales se puede pensar en voz alta.

¡Gracias a todos por hacernos pasar un gran día!Hasta pronto.

Luis Fernández MADRID.

Crónica 1000 Kms (según los madrileños) II parte

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